… Y es que solo está a poco más, de una hora de la capital de España.

Talavera de la Reina, cerámica y Mondas; Patrimonio de la Humanidad

Todos los que hemos visitado Madrid, en alguna ocasión hemos realizado alguna excursión a Segovia, Ávila, Toledo, Aranjuez… pero siempre nos hemos olvidado de la capital de la cerámica, “Patrimonio de la Humanidad” de la ciudad romana, visigoda, musulmana, cristiana y la de las ancestrales “fiestas de las Mondas”.

Talavera de la Reina, cerámica y Mondas; Patrimonio de la Humanidad

… Y es que solo está a poco más, de una hora de la capital de España.

Pertenece a la provincia de Toledo, y se encuentra al noroeste de la comunidad de Castilla-La Mancha. Se extiende por un margen del río Tajo, convirtiéndola en una fértil vega. Y a la vez es una, de las más pobladas de la comunidad.

Recinto amurallado de Talavera de la Reina

Talavera aparecerá en la época romana, sobre el 181 a de C. Y cuando Emerita Augusta, Mérida, se hace capital de Lusitania sobre el año 83, se le pone muralla y es el lugar de descanso para los viajeros de camino a Toledo pasando por Tarragona para finalizar en la gran urbe de Roma. En esta época se llamaría Caesarobriga. Durante el siglo III y IV d. de C. va a sobresalir como centro agrícola y ganadero. Con los visigodos tomará el nombre de la Ebora de Carpetania. El engrandecimiento de Talavera comenzará con los musulmanes desde el año 713, que tomó el nombre de “Talabayra” y en el año 937 se elevaron las murallas. En 1083 fue conquistada por Alfonso VI y se haría un segundo recinto amurallado.

Su nombre y apellido —«de la Reina»— se remonta a 1328, en la que el rey Alfonso XI de Castilla, a los diecisiete años de edad, contrajo matrimonio con su prima de quince, Maria de Portugal. La ciudad fue uno de los regalos de bodas. Para los curiosos de la historia conviene mencionar que Alfonso tuvo diez hijos con su amante y favorita, Leonor de Guzmán, y que cuando murió el rey, la ofendida esposa invitó a la amante a Talavera, donde la hizo presa y después ordenó matarla. Durante la Segunda República esta denominación se modificó y pasó a «Talavera del Tajo».

Taller de Cerámica de Santos Timoneda

Fue en el siglo XVI con la llegada de ceramista y pintor flamenco, Jean Floris cuando comenzarán a tomar nombre propio los alfares talaveranos y su producción crecerá en importancia y calidad durante los siglos XVII y XVIII. La cerámica de Talavera de la Reina tiene múltiples usos y funciones, pero uno de los que más llaman la atención es la decoración de fachadas dentro del entorno urbano. Callejeando se encontrará muchos ejemplos de esta cerámica.

Museo de Cerámica Ruiz de Luna

Juan Ruiz de Luna fue un ceramista que nació en 1863, miembro de una importante saga familiar, fue padre de Antonio Ruiz de Luna y abuelo de Alfredo Ruiz de Luna. Gran parte de su obra se encuentra en el museo que lleva su nombre. Ocupa parte del edificio del antiguo convento de San Agustín, en una construcción barroca de ladrillo. Es interesante y necesario que visite algún taller para que le expliquen cómo es el proceso de creación de la cerámica.

Detalle de los murales cerámicos de la villa

Las Mondas

Otro de los patrimonios de Talavera es “La fiesta de Las Mondas”. En honor a Ceres, diosa de la agricultura, de las cosechas, de los rebaños y de la fecundidad. La iglesia acomodó el culto, cristianizándolo y vinculándolo a la Virgen del Prado. Es visita obligada La Basílica del Prado y su entorno ajardinado que fue un templo romano y que hoy da cobijo a la patrona de la ciudad. Es la Capilla Sixtina de la cerámica.

Basilica del Prado
Basilica del Prado. Es la Capilla Sixtina de la cerámica.

No se olvide de ver la Iglesia de Santa Catalina, fundada por el arzobispo Tenorio, hacia el 1372, perteneció al Monasterio Jerónimo de Santa Catalina, situado en la primera zona amurallada de la ciudad. Lo más llamativo de su interior es la escalera volada que da acceso al coro y posteriormente subir a la cubierta donde hay una vista espectacular del Tajo y sus islas. Observará con todo lujo, el puente romano, el puente de hierro (1870) y el puente atirantado con un solo mástil de Castilla La Mancha, que es un prodigio de la ingeniería, contando con el pilono más alto de Europa. Todo esto si lo hace con una copa de vino y un queso curado manchego le sabrá a gloria. Para los más atrevidos hay una amplia oferta para hacer piragüismo por el río.

Acérquese al Museo Etnográfico que está ubicado en una antigua Almazara, ejemplo de la arquitectura industrial del siglo XVIII donde recoge la historia, las costumbres y tradiciones.

Talavera llegó a tener tres líneas de murallas, la primera y la mejor conservada fue mandada a construir por Abderraman III en el siglo IX, de origen árabe, aunque pueda llevar el mismo trazado de una muralla anterior romana. En el siglo XIII se refuerza la muralla con 17 torres albarranas adosadas al primer recinto amurallado; esto hizo que Talavera fuera considerada como una de las ciudades más seguras, siendo un claro ejemplo de fortificación.

Apúntese ir a la Iglesia de Santa María La Mayor que fue nombrada Colegial en 1211 e iglesia principal de la villa. Es de estilo gótico-mudéjar. Pida subir al rosetón gótico flamigéro. Y en una de sus numerosas capillas se encuentran los restos del que fuese alcalde y autor de la célebre obra literaria, “La Celestina”, Fernando de Rojas; y en otra, los de doña Leonor de Guzmán, la favorita y amante del rey Alfonso XI. Luego disfrute de un paseo pausado por la plaza del Pan rodeada de palacios renacentistas.

Santa María La Mayor
Santa María La Mayor

Le recomendamos algunas rutas: Ruta del Parque del Vivero y los Sifones, Ruta de los Puentes, Ruta del Río Tajo y Ruta Cerro Negro Dehesa Valdellozo.

Gastronomía

Las novedosas creaciones gastronómicas conviven con los platos más típicos de la zona, como las célebres carillas, las patatas revolconas, el venado en salsa, el cochifrito y las populares migas manchegas. Por toda la ciudad encontrará una amplia oferta de establecimientos donde disfrutar del tapeo, como de la buena mesa con restaurantes de alta cocina.

Merece destacar la noche Talaverana con un gran ambiente de fiesta y una variada oferta de locales que le harán llegar al día siguiente sin enterarse. Para los más tranquilos, los establecimientos alojativos de la ciudad son de muy buena calidad y es recomendable pasar una noche en esta bella ciudad.

Talavera de la Reina, cerámica y Mondas; Patrimonio de la Humanidad