lunes. 20.07.2026

En jardines, azoteas o a pie de calle: las terrazas con mejores vistas de Madrid

Hasta hace poco, las terrazas eran espacios al aire libre para tomar una bebida, en la mayoría de los casos, y quizás acompañarla con alguna tapa. Hoy se pueden equiparar a los mejores restaurantes. Restaurantes, casas de comidas, tabernas, bares y cafeterías dan importancia no solo a la decoración de los interiores, sino también a estos espacios que son diseñados por grandes arquitectos y empresas especializadas. Algunas, incluso, están completamente cubiertas con cristaleras para proteger a los comensales de las condiciones climáticas y aumentar el confort.

Es importante la ubicación, ya que cada vez se valoran más las vistas y el paisaje que puede contemplarse desde el restaurante. En este aspecto, Madrid destaca con una oferta muy variada de terrazas. En este sentido, es impresionante ver cómo han evolucionado los restaurantes de la capital, tanto en interiorismo como en la posibilidad de disfrutar de espacios exteriores.

Y es que, en este país, pocas cosas hay que gusten más que comer fuera, especialmente cuando el tiempo acompaña. Ya sea a pie de calle, en patios y jardines interiores o en las alturas, hay multitud de terrazas repartidas por cada rincón de la capital.

 

Azoteas: gastronomía en las alturas

Uno de los grupos más importantes de restauración en Madrid se llama, precisamente, Azotea (que también tiene establecimientos en otras ciudades españolas). El grupo cuenta con lugares únicos como el Club Financiero Génova, que ofrece unas espectaculares vistas panorámicas de Madrid al atardecer.

De este grupo son también lugares como Picalagartos, en plena Gran Vía, Azotea Cibeles o Azotea Barceló, donde se puede disfrutar de unas extraordinarias vistas tomando un cóctel con tapas.

Y existen otros muchos lugares en Madrid. Un clásico es la Terraza del Casino, con una de las mejores cocinas de la capital, a cargo de Paco Roncero, la sala dirigida por Sara Fort y una bodega de vinos única, de la que se encarga María José Huertas. O el Hotel Urban, también en pleno centro de Madrid que, en su última planta, presenta esta temporada una nueva carta de picoteo diseñada por los chefs de CEBO, Javier Sanz y Juan Sahuquillo, además de una amplia y cuidada propuesta de cócteles.

Hay más, como el restaurante Casa Suecia en el Hotel NH Collection Madrid Suecia, junto al Círculo de Bellas Artes; Ginkgo Restaurante & Sky Bar, en Plaza de España; o Doña Luz, próximo a la puerta del Sol.

 

Parques y jardines

Otros restaurantes tienen terraza en patios y jardines rodeados de vegetación, que son auténticos oasis en la capital, o en parques y espacios naturales ubicados en los alrededores. Un buen ejemplo es Villa Verbena, del grupo Triciclo, con vistas al lago de la Casa de Campo y una cocina de temporada.

También La Terraza del Campo del Moro, con una propuesta que fusiona gastronomía, historia, ocio y naturaleza en los históricos Jardines del Campo del Moro (declarados Bien de Interés Cultural), junto al Palacio Real.

Los jardines interiores del Hotel Santo Mauro y el Hotel Ritz destacan por su belleza y por la tranquilidad que ofrecen en mitad de la urbe. Otros ejemplos son Filandón, en pleno campo a la entrada de El Pardo, o las terrazas de La Finca, en Pozuelo de Alarcón, con vistas a un gran lago.

Terraza en pleno parque. Foto: Instagram @laterrazadelcampodelmoro

Terraza en pleno parque. Foto: Instagram @laterrazadelcampodelmoro

La comida a través de los cinco sentidos

Durante muchos años, y por influencia de Francia, la cocina y la gastronomía debían satisfacer dos sentidos: el olfato y el gusto. Pero, con la aparición de Ferran Adrià y la consolidación de la “cocina de la libertad”, de la cocina creativa, la comida se ha convertido en una experiencia completa, capaz de satisfacer los cinco sentidos. Naturalmente, el olfato y el gusto son vitales en la experiencia gastronómica, pero también lo es el tacto, es decir, el contraste de texturas y temperaturas. Y por supuesto, la vista. Y aunque un plato empieza por la presentación del emplatado, cada vez apreciamos más la belleza del interiorismo y la decoración, incluso las vistas del entorno que se tienen desde el restaurante.

 

El oído también puede jugar un papel importante, desde la música de fondo hasta la descripción de los platos, sobre todo, cuando son complejos. Y hoy se suman otros parámetros, como son la conversación, la convivencia, la convivialidad y la amistad en torno a la mesa.

En jardines, azoteas o a pie de calle: las terrazas con mejores vistas de Madrid
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad