Dicen que en Canarias todo llega tarde o por barco. Pero hay tardes en que la isla no espera. Hay tardes en que algo se mueve en el aire, como la calima antes de la lluvia, y la gente lo presiente antes de que nadie lo anuncie. Eso fue lo que ocurrió este jueves en el Restaurante El Jardín del Hotel Royal Garden Villas, en el sur de Tenerife. El Foro Amigos Sur de Tenerife (FAST) presidido por Jóse Fernando Cabrera reunió en torno a una misma mesa a los tres hombres que hoy sostienen el fútbol blanquiazul: Rayco García, máximo accionista del CD Tenerife; Felipe Miñambres, presidente del equipo masculino; y Sergio Batista, presidente del CD Tenerife femenino.
La cita, impulsada por José Fernando Cabrera, se agotó antes de llegar al día del evento. Las plazas volaron. Y al final, un centenar de asistentes —empresarios, representantes institucionales, gente de la sociedad tinerfeña— llenaron la sala con la misma expectación con que se llena un graderío antes de un partido grande. Entre ellos, la presidenta del Cabildo de Tenerife. Su presencia no fue protocolo: fue mensaje. Lo que ocurre en el CD Tenerife ya no es solo asunto de aficionados. Es un asunto de isla.
El hombre que tomó el control
Rayco García no suele hablar mucho en público. Es de los que prefieren que hablen los hechos. Por eso, cuando aparece en un foro como este, la sala se inclina hacia delante. Cada palabra suya pesa, porque escasean.
Ante el auditorio del sur, García contó su historia: cómo llegó hasta el CD Tenerife, cómo asumió el control de una entidad que atravesaba uno de sus momentos más oscuros, y qué visión tiene para los años que vienen. No habló de resultados inmediatos ni de promesas vacías. Habló de transformación. De proyecto. De identidad recuperada. Ya en el Heliodoro, la noche del ascenso, había dejado caer una frase que resume toda su filosofía: "A veces hay que dar un paso atrás para dar dos adelante." Y añadió que salir cuanto antes de la Primera RFEF era fundamental. Que desde el lunes siguiente ya se pensaba en la próxima temporada.
El horizonte que dibujó fue tan canario como ambicioso. Sin rodeos: "En dos años tenemos que estar arriba."
El masculino: de vuelta a Segunda, con sed de más
Hay una cifra que lo dice todo sobre la relación entre el CD Tenerife y la Segunda División española: 1.812 partidos disputados en esa categoría. Ningún otro club en España puede presumir de tanto. El Tenerife regresa ahora por 49.ª vez, y lo hace como campeón, cerrando con autoridad un capítulo de sufrimiento que la isla prefiere ya no volver a abrir.
Felipe Miñambres lo vivió desde dentro, y sabe que lo que se ha logrado no es el final del camino sino el comienzo de uno nuevo. "Se ha despertado una ilusión grande", dijo el presidente. "Ojalá hayamos encendido una mecha para seguir creciendo." Una mecha, sí. Esa imagen dice mucho de un hombre que entiende que en el fútbol canario la ilusión es combustible tan necesario como el presupuesto. Luego quiso que quedara claro de quién es el mérito real: "Del cuerpo técnico y de los jugadores, por su calidad, pero sobre todo por su humildad y fortaleza."
Humildad y fortaleza. Dos palabras que, si uno lo piensa, suenan a algo más que a fútbol. Suenan a carácter de isla.
El femenino: cuartas en la Liga F, primeras en crecimiento
Mientras el masculino celebraba el regreso, el femenino llevaba ya tiempo contando otra historia: la de un equipo instalado en la élite, creciendo temporada a temporada con una solidez que ya no sorprende a nadie dentro de la isla pero que todavía asombra fuera de ella.
El CD Tenerife Femenino cerró la Liga F 2025/26 en cuarta posición con 54 puntos, igualando el mejor registro de su historia en la máxima categoría. Cuartas en España. En el país del fútbol femenino que aspira a gobernar Europa. No es un resultado menor: es una declaración.
Pero si hay un dato que va más allá del marcador, es este: la asistencia al estadio creció un 113% respecto al curso anterior. El doble de aficionados, y algo más. Eso no es estadística; es arraigo. Es la isla reconociéndose en once jugadoras que sudan con la camiseta blanquiazul. Y el club ya trabaja en el siguiente capítulo: el fichaje de Natalia Padilla, ex del Bayern de Múnich, es el primer movimiento de un mercado que busca seguir creciendo sin perder la esencia. La cantera, siempre presente.
Una isla, dos proyectos, un mismo latido
Lo que quedó patente en el sur de Tenerife no fue solo una presentación de planes. Fue algo que en Canarias se siente antes de entenderse: la certeza de que cuando una isla se une detrás de algo, ese algo tiene futuro.
El fútbol tinerfeño avanza con dos escudos y una sola dirección. El masculino, con el olfato de quien ya conoce el camino hacia arriba. El femenino, con la confianza de quien sabe que llegó para quedarse entre los mejores. Y los tres hombres que los lideran —García, Miñambres, Batista— llevan el mapa en la cabeza y la isla en los hombros.
La isla entera los escucha. Y esta vez, parece que hay mucho que escuchar
