domingo. 19.07.2026
En La Diez Capital Radio

Canarias en la mira del cosmos: cuando la NASA mira al Atlántico y encuentra a sus puertas una tabla de salvación

Hay conversaciones que, sin aspavientos ni grandes escenografías, te cambian la perspectiva de dónde vives. La que mantuvimos en La Diez Capital radio con el doctor Fernando Guillén Pino fue una de esas. Sin alardes, con la precisión de quien sabe de lo que habla y la cercanía de quien ha crecido mirando el mismo océano que nosotros, este médico tinerfeño nos recordó algo que debería figurar en el titular de cualquier periódico serio: Canarias no es solo una parada turística en el mapa del mundo. Canarias es, literalmente, la sala de urgencias del espacio exterior sobre el Atlántico.

El médico de los astronautas que no quería ese título

El Dr. Fernando Guillén Pino llegó a los estudios de La Diez Capitales radio con esa modestia característica del que sabe que su trabajo habla por sí solo. Cuando le presentamos como "el médico de los astronautas de la NASA", fue el primero en matizar: es un título rimbombante, dijo, que no refleja del todo la realidad. Y tenía razón en el fondo, aunque no en las consecuencias.

Dr. Fernando Guillén Pino
Dr. Fernando Guillén Pino

Lo que sí es real es que el doctor James D. Polk, director médico de la NASA, buscó su perfil específicamente porque nadie en el archipiélago canario —y pocos en Europa— reunía esa combinación singular: medicina del trabajo con varios másteres en la disciplina, especialización en medicina aeroespacial, formación en medicina subacuática e hiperbárica y, además, una doble condición de capitán médico del Cuerpo Militar de Sanidad y profesor del Área de Medicina Legal y Forense en la ULL. Un currículo diseñado, sin quererlo, para ser el interlocutor perfecto entre la Tierra y el espacio.

El detonante fue un artículo científico —un paper— que Guillén Pino publicó en una de las revistas más prestigiosas del mundo en medicina subacuática e hiperbárica. Polk lo leyó, y se puso en contacto con él. El primer canario en publicar en esa revista se convirtió también, de manera casi orgánica, en el primer eslabón canario de la cadena de seguridad médica de la NASA.

El "aborto" que nadie quiere protagonizar

En la jerga espacial, un "aborto de misión" no tiene nada que ver con el debate político que ese término enciende en otros contextos. Es, sencillamente, la interrupción de una misión en curso: ese momento crítico en que algo falla, la trayectoria de la nave debe modificarse y la tripulación tiene que volver a la Tierra antes de lo previsto, por la ruta que la física y la mecánica orbital permitan.

Y aquí es donde Canarias entra en escena con toda su fuerza geográfica.

Cuando una nave despega desde Cabo Cañaveral —en Florida— y sobrevuela el Atlántico en las primeros momentos de vuelo, existe una ventana durante la cual un fallo técnico obligaría a buscar una zona de amerizaje de emergencia. La trayectoria natural del lanzamiento pasa justo sobre la Macaronesia. No es casualidad: es física orbital. Canarias, Azores, Madeira y Cabo Verde forman ese archipiélago atlántico que queda bajo la huella de los lanzamientos desde la costa este de Estados Unidos.

El propio Polk lo reconoció públicamente durante su visita a Tenerife este mes de abril: en el caso de la misión Artemis II—la primera tripulada del programa que aspira a devolver al ser humano a la Luna—, si hubiera habido cualquier incidencia tras el despegue, la cápsula Orion habría tenido que amerizar cerca de las islas.

Las naves que podrían caer en nuestro mar

No hablamos de ciencia ficción. Hablamos de protocolos reales para contingencias reales. Estas son las naves espaciales tripuladas que operan actualmente y que, en función de su trayectoria y momento de lanzamiento, podrían necesitar un amerizaje de emergencia en la zona de la Macaronesia:

La cápsula Orion, lanzada a bordo del Space Launch System desde Cabo Cañaveral, es la protagonista principal del escenario que preocupa a la NASA. Con nueve misiones programadas en el marco del programa Artemis —la mayoría con aterrizajes en la costa atlántica—, Orion es la nave más directamente vinculada al acuerdo con Canarias. Su destino nominal en caso de splashdown normal es la costa de San Diego, California, pero ante un aborto temprano el Atlántico oriental es la zona de contingencia.

La cápsula comercial de SpaceX transporta regularmente a astronautas de la NASA, la ESA y otras agencias a la Estación Espacial Internacional. También despega desde Cabo Cañaveral. En caso de aborto durante las primeras órbitas —cuando la nave aún sobrevuela el Atlántico—, un amerizaje de emergencia en la región de la Macaronesia es técnicamente posible. El Crew Dragon está equipado con un sistema de escape de lanzamiento integrado que puede separar la cápsula del cohete en cualquier momento y activar los paracaídas para un descenso de emergencia.

Aunque el New Shepard opera en vuelos suborbitales desde Texas y su zona de impacto es continental, el New Glenn —el cohete de largo alcance de Jeff Bezos— tiene capacidad para misiones orbitales y podría en el futuro operar en trayectorias que cruzasen el Atlántico. Es una amenaza estadística menor, pero no descartable en un horizonte de diez años.

Por qué Canarias y no Lisboa, Dakar o las Azores

La pregunta tiene una respuesta que combina geografía, infraestructura y voluntad política. Canarias reúne, de forma única en la región, todos los elementos que la NASA necesita:

La medicina hiperbárica es el recurso clave. Un astronauta que regresa del espacio, especialmente de misiones de larga duración, puede sufrir síndrome de descompresión, embolia gaseosa o daño neurológico. La cámara hiperbárica del Hospital Universitario de Canarias (HUC), gestionada por IMETISA, acumula más de 2.000 horas de experiencia clínica y ha atendido más de 400 emergencias en los últimos quince años. Para la NASA, lo determinante fue que los protocolos del HUC emplean las mismas tablas de tratamiento que la Armada de los Estados Unidos (US Navy): la continuidad asistencial estaría garantizada desde el primer minuto.

A eso se suma una red de urgencias de primer nivel: el Servicio de Urgencias Canario (SUC) atiende casi 1.000 personas al día, cuenta con helicópteros y aviones medicalizados, y puede coordinar un rescate en alta mar. El HUC dispone de unidades específicas para pacientes neurocríticos dentro de la UCI, algo que sorprendió gratamente a la delegación de la NASA. Salvamento Marítimo completaría el dispositivo en el mar.

El acuerdo formalizado entre el Servicio Canario de Salud y la NASA —fruto de la visita que la delegación médica de la agencia realizó a Tenerife — convierte a los hospitales HUC y Nuestra Señora de la Candelaria en puntos de referencia para emergencias espaciales en una zona que abarca la costa oeste africana, la Macaronesia y parte del litoral europeo.

La paradoja de ser indispensables sin saberlo

Aquí reside, a nuestro juicio, el corazón de esta historia: durante décadas, Canarias ha mirado al cielo preguntándose cuál era su papel en el mundo del siglo XXI. Astrofísica, turismo científico, plataforma atlántica... Las respuestas siempre llegaban en términos abstractos. Hoy, sin embargo, la NASA llega a Tenerife con una delegación médica de primer nivel y nos dice, con toda la practicidad de quien paga con presupuesto federal: "Ustedes son nuestro plan B. Y queremos que sea el mejor plan B del mundo."

No es un halago. Es un encargo. Y tiene implicaciones que van mucho más allá de la medicina de emergencia.

Canarias necesita comprender, de una vez, que su posición geoestratégica en el Atlántico Medio no es un accidente del mapa sino una ventaja competitiva que debe gestionarse con ambición y visión de largo plazo. La Estrategia Aeroespacial Canaria, presentada en mayo de 2025, apunta en esa dirección: convertir el archipiélago en un hub de referencia del sector espacial. El acuerdo con la NASA no es el final de ese camino. Es, si se hace bien, el principio.

Un tinerfeño en la órbita de la historia

El doctor Fernando Guillén Pino volvió esta mañana a sus obligaciones — inspector, profesor, experto internacional— con la misma discreción con que llegó. Sin fanfarria. Con ese perfil bajo que tienen los que de verdad saben lo que hacen.

Pero su presencia en los estudios de La Diez Capital Radio dejó algo que no se puede ignorar: la confirmación de que en estas islas, a veces sin enterarnos, se están escribiendo páginas de historia. No la historia de los grandes gestos ni de los comunicados institucionales, sino la historia real, la que se construye con artículos científicos publicados en revistas de referencia mundial, con cámaras hiperbáricas operativas a las tres de la mañana y con médicos que reciben una llamada de la NASA y dicen que sí.

Canarias está en la órbita. Literalmente.

Canarias en la mira del cosmos: cuando la NASA mira al Atlántico y encuentra a sus...
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad