Kazajistán un pueblo nómada con tradiciones ancestrales

Todos los días viajo con mi mente e intento esbozar con miles de trazos mi próximo puerto; en este majestuoso hábitat que posee 193 naciones y millones de rincones únicos.

Kazajistán un pueblo nómada con tradiciones ancestrales

En esta ocasión, en calidad de Presidente de la Federación Mundial de Periodistas Turísticos en España, FIJET Spain, la región de Almaty me ha brindado la posibilidad de visitarla. …Inmediatamente he tenido que ir a ubicarla en un atlas. ¡Ya la encontré ! Está en Kazajistán.

Desde 1991 Kazajistán es una República situada en Asia Central, siendo el noveno país más grande del mundo, así como el estado sin litoral más extenso del planeta. Comparte fronteras, entre otros, con los colosos de  Rusia y China. Su capital fue trasladada en 1997 de Almaty, la urbe más poblada, a la moderna y recién creada Astaná.

Sus llanuras son infinitas; por sus estepas galopan con los crines al viento manadas de caballos salvajes; posee vastos bosques, profundos cañones esculpidos por la naturaleza, graciosas colinas, deltas cargados de vida, lagos mágicos, montañas con nieves perpetuas y desiertos ásperos. Lo habitan 18,3 millones de almas y por lo tanto está muy despoblado. Su historia es la de un pueblo nómada, con tradiciones muy ancestrales y multirracial con 131 nacionalidades, de los que el 63% son kazajos.

Llegó el día… volaré desde Málaga con la mejor compañía de Europa, Turkish Airlines (según Forbes), sus aviones de última generación son muy cómodos, con una gastronomía excelente y un personal altamente cualificado. Haremos escala en la flamante nueva terminal de Estambul, digna de conocer, allí estaremos unas cuantas horas y disfrutaremos de sala VIP que es majestuosa; con 3 iglesias, 5 restaurantes temáticos, habitaciones y suites, auditorio, guardería y salas de reuniones con un excelente servicio para sus mejores pasajeros. Sería el lugar ideal para pasar una noche, pero no puede ser… proseguiremos rumbo a Almaty. …Y después de más de 9 horas de vuelo en total, aterrizamos…

Nos reciben con su traje tradicional hecho de materiales para adaptarse a las condiciones de la vida nómada y cargado de color. Nos ofrecen unas deliciosas manzanas. Ya que el nombre de la ciudad significa “Padre de las Manzanas”, se dice que todas las manzanas del mundo provienen de esta región. Almaty es el principal centro comercial y cultural de Kazajistán, así como su urbe más cosmopolita. Está ubicada en una zona montañosa, cerca de la frontera con Kirguistán.

De camino al hotel observamos en su arquitectura huellas que aún perduran de la época soviética. Para hacernos una idea de la ciudad hay que tomar el teleférico a la colina verde, Kok Tobe, donde podremos deleitarnos de las más espectaculares vistas panorámicas. Posteriormente nos dirigiremos al Park of 28 Panfilov, cuyo nombre se debe a los 28 soldados de Almaty que murieron mientras luchaban contra los nazis en el año 1941, a las afueras de Moscú. Allí esta la catedral ortodoxa de Zenkov de colores amarillentos, construida 1904, siendo el segundo edificio más alto de madera del mundo, una verdadera joya. Paseando por el parque nos encontraremos con el Museo Kazajo de Instrumentos Musicales Tradicionales. Para realizar algunas compras vayamos a la calle Zhibek Zholy, donde se exhibe una amplia muestra de artesanía. En mi agenda y en la suya debe de estar una velada en el Teatro de Ópera y Ballet Abay. Otro de los puntos que no debe dejar de visitar es el Zelyony Bazar, mercado típico asiático, lugar ideal para conocer el día a día de los kazajos y mezclarnos con ellos.

A escasos kilómetros está la mejor estación de esquí de Asia Central, Chimbulak; les sugiero subir a sus cimas en el teleférico y desde allí disfrutar de la grandiosidad de la naturaleza de la alta montaña.

Es de interés pasear por el Parque Nacional de Ile Alatau, que pretende conservar los ecosistemas de los bosques montañosos próximos a la cordillera Zailí Alatau. Allí nos  encontraremos con el Gran Lago de Almaty, de aguas turquesas rodeado de gigantes nevados. En esta zona merece la pena hacer una parada en el Centro de Halcones Sunkar, gestionado por Pavel Pfander afamado ornitólogo que entre otras cosas nos mostrará como cazan los nómadas junto a los halcones.

Al amanecer partiremos hacia el sureste en un moderno y cómodo todo terreno, con un hábil conductor kazajo que nos llevará por inhóspitos caminos enfangados, vericuetos pasos de montaña y cruzaremos con mucha prudencia caudalosos ríos. En media jornada llegamos al Parque Nacional de Charýn. Su nombre se debe al río, que ha creado un profundo cañón que es comparado con el Gran Cañón. Es un lugar fastuoso por sus extraordinarias formaciones rocosas de miles de tonalidades ocres. Durante 12 millones de años, el río esculpió este sensacional cañón que se extiende a lo largo de 154 kilómetros. La zona más atractiva es el Valle de los Castillos, llamado así porque sus bloques de piedra los recuerdan. Caminaremos por sus entrañas en total silencio, con la musicalidad del viento y entre la polvareda veremos caprichosas formaciones rocosas que crean figuras que nos observan.

Tras una intensa jornada finalizaremos con una cena en una yurta junto a una familia nómada. Nos ofrecerán sus mejores manjares y posteriormente nos deleitarán con sus cánticos y bailes tradicionales, al terminar nos sentamos fuera alrededor del fuego, con una manta por encima, en una bella noche estrellada, amenizada por el singular sonido del kovyz.

A primera hora partiremos hacia el Parque Nacional de los lagos Kolsai subiendo por un sinuoso río y bajo la pericia de muestro conductor para no quedar atrapados en gigantescos barrizales. Disfrutaremos del seductor lago Kaindy. Conocido por su reflejo hechizador  que crea un espejo de tonalidades verdosas y con troncos de abetos sumergidos que se elevan sobre la superficie, creando un extraño fenómeno, ya que en 1911, un terremoto causó un deslizamiento que bloqueó un extremo de la garganta y los árboles de la cima cayeron y se enterraron boca abajo en este lago que le embrujará. Luego subiremos a los lagos Kolsai que son parte de un sistema de lagos en la ladera norte de las montañas de Tian Shan. La belleza de la naturaleza me atrapará. Pasear sobre un caballo pura sangre kazajo por sus senderos entre bosques y lagos me llevará a otros tiempos.

La gastronomía de Kazajistán es muy rica. Posee unas carnes exquisitas de ternera, oveja, vaca y caballo. El plato nacional es “Beshbarmak” su nombre significa cinco dedos, ya que se come con las manos. Son trozos de carne de caballo, carnero o ternera hervidos con fideos, espolvoreados con cilantro y perejil, servidos en un cuenco. El Kuurdak, es un estofado que lleva patatas, carne y vísceras de caballo, vaca y oveja. En bebidas podemos saborear el Kumis, leche de yegua fermentada. Suba, leche de camello. El Kaymak que es un producto lácteo, elaborado con leche de búfalo o de vaca.

De vuelta a Almaty, me siento satisfecho por haber vivido tantas experiencias junto a este sabio pueblo nómada. En el vuelo de regreso a España, como en una ensoñación, rememoro esta aventura. Agradeciendo la oportunidad que me brindó el país de las manzanas por descubrir tan remoto territorio.

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