Nuevas energías

Puede que los canarios no hayamos percibido, en los años de legislatura del Gobierno de Coalición Canaria, interés por la investigación, desarrollo e innovación (I+D+I) que beneficiaría a nuestra sociedad. Los sucesos por venir se anuncian mediante sus ecos (Cambell). 

Percibo que no creen en nuestros científicos, ingenieros y economistas, quienes bajo un mismo objetivo pudieran dotar a nuestros ciudadanos, con sus trabajos de investigación, de oportunidades de negocio. ¿Alguien de las alturas habrá olvidado que el uso de la energía es más eficiente y más barata cuando se parte de los fundamentos científicos? ¡Si no creen en nuestras universidades, por qué las siguen subvencionando! Y si la variedad de formaciones y experiencias es muy amplia, en campos como las matemáticas, ingeniería (electrónica y telecomunicaciones, informática, industrial, física…), ciencias económicas, derecho, periodismo, turismo.

Pensando que la mayoría de los investigadores son doctores o cursando el doctorado o expertos en sus especialidades. Admitiremos, al menos por una vez, que nuestros valores insulares son el servicio, la perseverancia, la emprendeduría, la curiosidad científica y técnica, la calidad y el rigor. En un entorno de trabajo desafiante, multicultural e interdisciplinar lleno de oportunidades para el crecimiento personal, familiar, social y profesional, fuera del alcance de logreros o usureros.

Nuestra energía no nace de la cultura científica archipielágica (hoy estrangulada). Mucho menos del interés del político gobernante. ¿Quién está pensando en sacarnos de la crisis? Nadie. Tengo dudas acerca de que el Gobierno haya entendido que existe talento suficiente en las Islas para asumir que el petróleo y las energías renovables se pueden convertir en productos y servicios concretos para solucionar los problemas energéticos y económicos de nuestra sociedad canaria. Por eso y por algo más exigimos un cambio político antes de que nos dejen en porretas. Si entendemos que el petróleo pudiera causar un gran impacto como recurso más asequible, este nos dará una mejor calidad de vida y protección medioambiental.

Estamos hablando de solucionar la quiebra económica y laboral que sufre esta sociedad. Máxime cuando se han equivocado al no implementar los controles, necesarios, para nuestra seguridad. ¿Queremos proteger nuestras playas? Tenían que implementar controles: utilizando un Starwater: un servicio que proporciona mapas de calidad del agua, a las autoridades costeras, ofreciendo indicadores clave en la toma de decisiones sobre la gestión del medio ambiente costero de acuerdo a las directivas europeas. No se regula, aunque exista la libre competencia, en momentos dramáticos de crisis económica; el perjuicio social que están ocasionando, en su derecho al enriquecimiento, algunos proveedores locales, en materia de servicios y productos, también en los de primera necesidad, empobreciendo, aun más, a las familias canarias al encarecer la cesta de la compra, gas, electricidad, agua, petróleo, sanidad etc.

Sin contar la carga de más de cinco millones de turistas que deterioran, con escaso beneficio, nuestras infraestructuras y entorno. Tampoco existen los ingresos que predican, pues el dinero no entra en Canarias y el plástico pocos turistas lo utilizan para sus compras. Simplemente, no compran. Somos un destino caro y más endeudado. Un destino turístico lleno de familias pobres. ¿Dónde está la gestión eficiente en agua potable, las energías renovables, nuestros parques naturales, la utilización de generadores o energía maremotriz, para aprovechar las olas con la instalación de parques marinos? En fin, nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar. Perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo (Proverbio ruso).

http://www.diariodeavisos.com/2014/12/nuevas-energias-por-antonio-pastor/