Según las estimaciones publicadas por el Instituto Nacional de Estadística luso, Portugal recibió cerca de 29,9 millones de turistas no residentes en 2025, un incremento interanual del 3,3%, lo que supone un nuevo máximo histórico, aunque el avance fue considerablemente más moderado que el registrado en 2024, cuando las llegadas internacionales aumentaron un 9,3%.
España, primera en llegadas, tercera en noches
El dato que debería incomodarnos un poco es este: España se mantuvo como el principal mercado emisor por número de viajeros, pese a una leve caída. En cifras concretas, España continuó siendo el principal mercado emisor, con 7,1 millones de turistas y una cuota del 23,8% del total, aunque experimentó un descenso del 0,6%. Seguimos siendo la gasolinera de Portugal, pero repostamos un poco menos que el año pasado.
Detrás, el resto del podio se mueve en direcciones distintas: Reino Unido ocupó la segunda posición, con el 11,9% de las llegadas y un crecimiento del 1,9%, seguido de Francia, que representó el 10,9% tras retroceder un 2,9%. Alemania, cuarto mercado, registró un crecimiento del 5,8%, hasta superar los 2,5 millones de turistas, y destacó especialmente el avance de Estados Unidos, cuyas llegadas aumentaron un 6,9%, hasta los 1,9 millones, mientras que los mercados agrupados como “otros países de Europa” crecieron un 13,5%. El turista americano, que en Canarias todavía es anécdota, en Portugal ya es tendencia.
Pero llegar más no significa dormir más noches, y ahí España pincha de verdad: por número de pernoctaciones, Reino Unido se mantuvo como mercado principal, con el 17,3% del total de pernoctaciones de no residentes, pese a registrar un descenso del 1,7%, le siguió Alemania, con el 11,8% del total y un crecimiento del 1,3%, y a pesar de la caída del 5,1% en las pernoctaciones, España continuó siendo el tercero, con el 9,4% del total, seguido muy de cerca por Estados Unidos (9,1%). Traducido: el español entra más veces, pero se queda menos tiempo que el británico o el alemán. Somos visita frecuente, no huésped fiel.
El negocio real está en las camas, no en las fronteras
Las llegadas son el titular, pero el negocio se mide en noches. El conjunto de los alojamientos turísticos portugueses (hoteles, alojamiento local, turismo rural, campings, colonias y albergues) recibió 34,8 millones de huéspedes, un 2,2% más que en 2024, que generaron 89,7 millones de pernoctaciones, con un incremento del 1,6%. Dentro de ese total, las pernoctaciones en establecimientos de alojamiento turístico (hotelería, alojamiento local y turismo rural) aumentaron un 2,1%, hasta 82,0 millones, mientras que los campings perdieron fuelle, con 7 millones de pernoctaciones, un 3,4% menos, y las colonias de vacaciones y albergues juveniles cayeron un 5,1%, hasta las 753.200 noches. El turista se mueve del camping a la habitación con aire acondicionado; el low cost más rústico pierde terreno frente a la comodidad.
El mapa interno cuenta su propia historia de ganadores y perdedores: los mayores crecimientos se registraron en el Norte (+4%), la Región Autónoma de Madeira (+3,9%) y el Alentejo (+3,8%), mientras que la península de Setúbal y el Algarve registraron descensos del 3,5% y del 0,2%, respectivamente. Que Madeira —nuestra prima insular, volcánica y con complejo de segunda fila frente al Algarve— crezca más que el destino estrella portugués no es un detalle menor para quien mira esto desde Canarias.
Un matiz que en España casi nunca se airea: Portugal depende del extranjero más que nunca. Las pernoctaciones de residentes aumentaron un 3,5%, hasta los 29,5 millones, y representaron el 32,9% del total, mientras que los visitantes extranjeros generaron 60,2 millones de noches, un 0,6% más y el 67,1% del conjunto, siendo este uno de los años, desde 2013, con mayor dependencia de los mercados internacionales, apenas superado por 2017 y 2024. Y sin embargo, logran algo que a nosotros nos cuesta un mundo: repartir mejor la temporada. Durante 2025, Portugal también redujo ligeramente la concentración estacional de la actividad: los tres meses de mayor demanda representaron el 36,4% de las pernoctaciones anuales, el porcentaje más bajo desde 2013 y dos décimas menos que en 2024.
Precios al alza, sin que nadie se asuste
La rentabilidad, mientras tanto, sigue su curso ascendente sin sobresaltos: el ingreso medio por habitación disponible (RevPAR) alcanzó los 72,4 euros, un 4,4% más, y la tarifa media diaria por habitación ocupada (ADR) se situó en 124,5 euros, con un incremento del 3,7%.
La lectura para quien trabaja en turismo desde el Atlántico español no es alarmista, pero sí incómoda: Portugal crece más despacio que hace un año, sí, pero crece con nosotros como principal cliente en llegadas —aunque no en noches— y, al mismo tiempo, diversifica destinos, estaciones y tipos de mercado mejor de lo que solemos hacerlo por aquí. A veces el rival más peligroso no es el que grita, es el que simplemente sigue sumando.
