Entidades de interés público desde 1935

¿Que es un CIT?

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Los CIT ya han cumplido más de 100 años de existencia y se han mantenido hasta la actualidad, fieles a su identidad y principios filosóficos. En muchas regiones españolas han sido los verdaderos protagonistas del turismo y han participado de su desarrollo de manera activa, formando parte de los Patronatos y Consorcios de Desarrollo, poniendo en marcha acciones de promoción ejemplares y facilitando formación al sector.

El autor Sebastián Fernández Gutiérrez, en su obra «Urbanismo y Turismo» expone en cuanto a los Cits: «Al margen del aparato estatal se crearon en España instituciones privadas con el único fin de promocionar el desarrollo turístico. Canarias conoce desde lo albores del «boom», organizaciones de carácter provincial y hasta local, dispuestas a colaborar por el fortalecimiento del sector. No podemos negar la importancia de la labor llevada a cabo por el CIT, Centro de Iniciativas Turísticas, con ese objetivo».

 

Pero, ¿qué es realmente un CIT? La respuesta de uno de los Presidentes de Honor del Centro de Iniciativas y Turismo de Santa Cruz de Tenerife, Luciano Lemus Izquierdo, recoge una clara definición de estas entidades: «Los Centros de Iniciativas Turísticas, Los Fomentos de Turismo y los Sindicatos del Turismo, que de las tres formas se han denominado en distintos sitios de España, son asociaciones de personas interesadas en fomentar el turismo en sus ciudades o zonas turísticas y que, de una forma altruista, realizan gestiones, organizan actos y trabajan, colaborando con los Ayuntamientos o Diputaciones, para mejorar las condiciones de vida, estética, animación y atractivos, especialmente de cara a conseguir una mayor afluencia de visitantes y turistas.

 

Nunca fueron entidades oficiales y han vivido, principalmente, de las cuotas de sus socios, que son amantes del progreso de sus ciudades: empresarios turísticos, hoteleros, agencias de viajes, transportistas, etc... Por su colaboración con los Ayuntamientos, Cabildos y Diputaciones, recaban y obtienen subvenciones y ayudas para acciones puntuales "(edición de folletos, guías, pósters, celebración de fiestas, concursos, campañas de mentalización, promoción, etc.)".

 

Las actividades antes enunciadas y otras muchas, son las actuaciones que el CIT capitalino ha realizado, año tras año, a lo largo de su historia. Fueron ideas plasmadas en el seno de sus muchas reuniones que luego se materializaron gracias al tesón, esfuerzo y a la unidad que había entre sus numerosos socios. Miembros que dieron y continúan dando vida al CIT y que con satisfacción hacen memoria de instantes, unos flamantes de triunfo y otros apagados de derrota.

 

Las primeras metas propuestas se reflejan en las palabras de Melchor Alonso Marrero, Presidente de Honor del CIT: «El tema principal era atraer a un turismo lo más selecto posible. En 1965 comenzó el «boom» turístico en toda España, el país se mostraba el sitio más barato y, por lo tanto, se comenzaron a construir hoteles con una categoría y comodidades con las que no se contaba en el resto de Europa que poseía los hoteles más antiguos. Con el lema calidad-precio podíamos competir con otras zonas como Italia, Francia... y ese fue el objetivo con el que comenzamos».

 

José Sabaté Forns, también hoy, Presidente de Honor del CIT recuerda: «En un momento determinado los CITs asumen un papel de cierta relevancia, en la medida que no existían otras entidades profesionales, políticas o técnicas que desarrollaran acciones necesarias para la acogida y promoción del turismo receptivo. Incluso se llegó a confundir a los CITs con Organismos de la Administración del Estado».En su resurgir no estaban ligados a ningún organismo de la Administración Pública. Destacaron, y lo continúan haciendo, por su carácter neutral desligado de toda vinculación política, por su afabilidad y entrega desinteresada a un bien común, por resaltar y cuidar los atractivos turísticos de su jurisdicción defendiendo sus propios valores y, su deseo de servir a todos lo que desearan conocer Tenerife.

 

¿Qué es un CIT?

 

Más de 100 años de experiencia

 

Se puede decir que el turismo interior nace en España el 17 de diciembre de 1863 cuando Isabel II suprime el pasaporte para los viajes por el interior. Pero el hecho más trascendental, en este novedoso y próspero sector lo ejecuta el Rey Alfonso XIII, el 6 de octubre de 1905, bajo la presidencia del liberal Montero Ríos, propiciando el inicio de la organización administrativa del turismo y así creando la primera institución administrativa española en esta materia. La Comisión Nacional surge pretendiendo dar respuesta a la necesidad de promover el mercado turístico en nuestra nación. Tratando de dar una respuesta institucional a la complejidad que va adquiriendo este nuevo fenómeno. Este real decreto favorece que ese mismo año comiencen a desarrollarse los Centros de Iniciativas Turísticas que son asociaciones sin ánimo de lucro y declaradas Entidades de Interés Público en 1935. Tienen como principal fin la promoción turística de su territorio. Durante los primeros años de esta centuria germinaron también otras iniciativas que apoyaban y fomentaban el desarrollo del turismo, sirvan a título de ejemplo la creación de la Sociedad de Atracción de Forasteros de Barcelona en 1908, los Centro de Iniciativas y Turismo de San Sebastián en 1903, y en Tarragona en 1911, entre otros.

 

Los CIT ya han cumplido más de 100 años de existencia y se han mantenido hasta la actualidad, fieles a su identidad y principios filosóficos. En muchas regiones españolas han sido los verdaderos protagonistas del turismo y han participado de su desarrollo de manera activa, formando parte de los Patronatos y Consorcios de Desarrollo, poniendo en marcha acciones de promoción ejemplares y facilitando formación al sector.

 

Estas instituciones turísticas desarrollarán actividades que estén encaminadas siempre a la cooperación para el fomento del turismo en todos sus aspectos y de manera más amplia, deberán tratar de exponer a las Autoridades, Entidades competentes y a las Asociaciones del sector, las necesidades y sugerencias que se consideren de interés para contribuir a la mejora de la planificación.

 

Siempre han contribuido a preservar, conservar y defender el paisaje y la arquitectura tradicional, las tradiciones y el medio ambiente; procurando la potenciación de los particulares valores de cada zona. Estimulando e incitando al estricto cumplimiento de las normas urbanísticas y potenciando el respeto y conservación de los estilos arquitectónicos y conjuntos monumentales.

 

Han incentivado toda clase de atracciones y actividades culturales, artísticas, deportivas y recreativas de interés general, de acuerdo con las peculiaridades de cada región y las características de la población, permitiendo acrecentar la distracción y disfrute del tiempo libre, de los visitantes y turistas. Han sido y son los verdaderos cauces de toda clase de iniciativas privadas para la expansión y mejora de los servicios turísticos.

 

En resumen, siempre han tratado de gestionar, promover y realizar cualquier acción que pueda contribuir al desarrollo turístico. En nuestra nación han sido los verdaderos protagonistas del turismo y ha participado de su desarrollo de una manera muy activa, formado parte en muchos casos de los órganos gubernamentales competentes. Tenemos que congratularnos de que estas entidades hayan posicionado a nuestro país como uno de los más importantes del mundo en esta materia en tan solo una centuria. Es justo destacar que los grandes inventores del turismo: los británicos que comenzaron un siglo antes a desarrollar esta actividad, en la actualidad ocupan la sexto posición a nivel internacional.

 

España, con la gran ayuda de los CIT dinamizadores, en sólo una centena de años la han aupado al segundo lugar en nuestro planeta. 

 

Estas organizaciones privadas siempre han realizado sus amplias actividades coordinadas y dirigidas por las personas que altruista y voluntariamente componen estos centros y que son en cada lugar las que más preparación y experiencia tienen, los años las han hecho sabias en el turismo. Están compuestas por “todos” los agentes sociales implicados en los territorios, sin excepción; por lo que sus conocimiento e influencia son mucho más potentes que el de una asociación profesional que sólo busca defender sus intereses económicos particulares sin mirar, ni de reojo los generales. Los CIT están compuestos por técnicos, profesionales, empresarios, sindicatos, trabajadores, hoteleros, agentes de viajes, transportistas aéreos, marítimos y terrestres, bares, restaurantes, discotecas, comerciantes, taxistas, y otras asociaciones. En definitiva un CIT es el compendio asociativo de un pueblo. Los CIT son los verdaderos interlocutores y ello se ha demostrado a través de la historia. Han colaborado en estos últimos 100 años en la construcción de uno de los países más importante en el turismo mundial. 

 

Los CIT han concentrado un abanico de actuaciones muy variadas, desde las exaltaciones de fiestas típicas declaradas de interés turístico, hasta actuaciones en torno a turismo activo y cultural, ferias y exposiciones, conciertos, jornadas culturales, gastronómicas, medioambientales. Los Centros de Iniciativas Turísticas han sido los verdaderos pioneros del turismo en este país de merecido reconocimiento turístico mundial.