Objetivo turístico prioritario: aumentar los ingresos y las estancias

Ya no es suficiente con ofrecer calidad “que se da por supuesto”. Tenemos que dar un paso más allá y ofrecer algo diferente. El turista actual tiene capacidad de elegir ampliamente por la gran cantidad de información que maneja; por ello nos debemos obligar a estar atentos a los cambios radicales que se están produciendo los hábitos turísticos. Solamente la imaginación implementada  por los estudios de mercado, pueden crear nuevos productos que tengan una amplia carga de valor añadido que será lo que incremente los ingresos por turista ya que la tendencia va hacía el recorte de días de vacaciones, algo que parece inevitable.

Objetivo turístico prioritario: aumentar los ingresos y las estancias

Los ingresos por turismo a nivel nacional están estancados. De los 36.602 millones de euros de 2001, al año siguiente se registro un importante retroceso con 35.543 millones, en 2003 se recuperaron, asemejándose a los del 2001 en total 36.871 meuros. El año pasado los ingresos ascendieron a 37.250 millones de euros con un raquítico aumento del 1%. Superar este estancamiento es el verdadero reto para el sector turístico en los próximos años. Hay que pasar a la acción con reacción y conseguir que los turistas se gaste más,  rompiendo con el círculo vicioso del turismo extranjero en España: más personas, si, es deseable. Pero lo prioritario son más pernoctaciones y mayor consumo medio por turista. El gasto medio por turista más elevado en la última década en España se origino en 2001 con 730,68 euros, desde entonces ha ido en decrecimiento y el año 2004 registro 695,1 euros. Paralelamente en cuanto a las estancias medias el comportamiento ha sido también negativo. En el año 2000 la estancia media de turistas extranjeros en alojamientos reglados fue de 6,4 días y el pasado año 4,9.

Quiero expresar que todos los datos no son negativos y referente a los estadísticas del primer trimestre de 2005 se ha cerrado con la entrada de 9,4 millones de turista extranjeros, lo que supone un aumento del 7,4% sobre el primer trimestre de 2004. La tarta turistica se estima que representa el 11% del Producto Interior Bruto español. Se sigue manteniendo un buen ritmo en el crecimiento de turistas pero los ingresos no remontan. Este debe ser nuestro gran reto y plantearlo a todos los niveles, como “Objetivo 1” de la presente política turística en nuestro país que es el segundo a nivel mundial en este sector.

En el año 2004 todos turista extranjero por nacionalidades incrementaron sus números en positivo: el Reino Unido creció un 2.9%, Alemania un 2,7%, Italia un 10,6%, Portugal un 19,4%... el resto de Europa se incrementó en un 5,6%, el resto del mundo aumentó un 6,2%. Los únicos resultados negativos y porcentaje mínimo por países fueron Francia, Holanda y Bélgica. Por lo tanto los números cantan y demuestran que nuestro país sigue estando de moda como destino turístico mundial. Con estos datos no hay que caer en el pesimismo, el sector mantiene el pulso y si invertimos en el aparecerán los resultados.

Hay que revisar el actual modelo turístico. El patrón implantado desde hace 30 años dependiendo de los mayoristas turísticos está enconado. Hay que reaccionar con rapidez y astucia. El cliente  actual es muy exigente, dispone de métodos de información y compra muy rápidos y eficientes. El fenómeno Internet para informarse, elegir, observar los destinos turísticos y el imparable ascenso de las aerolíneas de bajo coste (que suponen ya el 30% del total de entradas aéreas en nuestro territorio) están revolucionando las costumbres turísticas. El viaje cada vez se hace más individual y el fenómeno del paquete organizado pierde peso.

Hay que incrementar los ingresos, este es el verdadero caballo de batalla del turismo español, todos somos conscientes de ello y a priori es conveniente revitalizar el turismo de sol y playa familiar, los turistas extranjeros que buscan este tipo de destino, tan denostado, permanecen más días y sus gastos medios son superiores.

Tenemos que adaptar el modelo de sol y playa a los nuevos gustos de la demanda. Estamos en el instante de pensar las vías de expansión por las que debe discurrir el futuro del turismo o iremos, vía precios al turismo más barato, lo que no parece la mejor manera de crecimiento sostenible y aumento de la rentabilidad.

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