Terrazas de arroz en la Cordillera Filipina

Contemplar los arrozales filipinos en la Cordillera es una experiencia mágica. Clavas tus ojos en las terrazas y no dejas de mirarlas. Tratas de descifrar cuál es el misterio que te embelesa.

El porqué de su belleza… Algunos viajeros pueden calificar este espectáculo como “la esencia de la vida” o “un majestuoso oasis de tranquilidad”. Otros, lo han bautizado ya como “la octava maravilla del mundo”. Llámalo como tú quieras. Pero nadie puede sentirse indiferente ante las terrazas de arroz en la Cordillera Filipina.

Más aún: el que busque sentir emociones reales inspiradas por la naturaleza debe subir a la provincia de Ifugao (Batad y Bangaan, en el municipio de Banaue, a 10 horas de automóvil desde Manila) donde este alimento básico por excelencia se cultiva como un arte.

Terrazas de arroz en la Cordillera Filipina

Tesoro cultural nacional

Mediante tradiciones transmitidas oralmente de generación en generación, las terrazas crean un bellísimo paisaje que expresa la armonía del hombre con su entorno al encontrarse aquéllas  perfectamente adaptadas a las curvas del relieve montañoso, a unos 1.500 metros de altura sobre el nivel del mar. Las terrazas fueron construidas hace más de 2.000 años por la tribu indígena de los ifugao.

Un cultivo convertido en un admirable arte que nunca fue influido por culturas colonialistas

No en balde fueron declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1995. Hoy, los descendientes de aquella tribu aborigen continúan la producción arrocera. Y han mostrado, desde la antigüedad, una inventiva de ingeniería que llama poderosamente la atención.

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Para satisfacer sus necesidades sociales aplicaron tradiciones sagradas e ideas tecnológicas a los complejos y perfectos sistemas de irrigación de las terrazas, aprovechando los recursos naturales de los bosques pluviales y regulando a voluntad la entrada de agua. Como se sabe, el cultivo del arroz medra en terrenos encharcados bien nivelados por una ligera corriente de agua, cuyo nivel se encuentra a unos 20 cm. del suelo hasta su floración.

Rituales brujos

Mantenr vivas las terrazas de arroz en la provincia de Ifugao, refleja la completa cooperación de toda una comunidad,  apoyada en el profundo conocimiento de la rica diversidad de los recursos biológicos que existen en el ecosistema de la zona. Así como un primoroso respeto de los ciclos lunares y un dominio de la lucha contra las plagas nocivas basado en el tratamiento de una variedad de hierbas acompañado de rituales religiosos y mágicos.

El arroz es el producto alimenticio más importante del mundo. Casi 2.000 millones de personas lo tienen como principal alimento. Los países del sudeste asiático concentran el 80 por ciento de su producción. Y Filipinas ha convertido su cultivo en un espectacular incentivo turístico, desarrollando una serie de actividades en torno a las terrazas.

Además de admirarlas y fotografiarlas desde miradores específicos, se puede visitar las pequeñas aldeas al pie de las montañas donde habitan las tribus que se ocupan de su cultivo. Eso sí, Joanna Altomonte, una de las más expertas guías, recomienda estar en buena forma física para realizar largas caminatas de varias horas por senderos para ascender y descender  la Cordillera. Aunque si el viajero se encuentra agotado o enfermo, se le recomienda someterse al ritual de un mumbaki, el tradicional médico-brujo que le realizará el correspondiente rito de curación a través del espíritu.

www.franciscogavilan.net  Más info:  Tourism Promotions Board / www.tpb.gov.ph

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