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06:24h. Lunes, 22 de Octubre de 2018
Cartel
Cartel

La regata Pornic-Gijón-Pornic acogida por cuarta vez por el Puerto Deportivo de Gijón, motivo de fraternidad entre España y Francia y sus gentes unidas por el mar

Extinguido el ronroneo del motor  solo el mensaje de la proa cortando el agua y el de las velas afinando sus perfiles  para consolidar el rumbo indican que la hora de la verdad, o la del sueño, ha comenzado. Es el instante en el que estar a la caña de un velero desencadena en el navegante un imaginario que puede llevarle de una simple singladura mañanera a un viaje hacia islas remotas por mares  desconocidos.

Intensos recuerdos de anteriores navegaciones, a la vista de Es Vedrá o de los freos entre Ibiza y Formentera vienen a mi memoria pero ahora el escenario, aunque distinto, nada tiene que envidiar a la imagen mediterránea. Una abierta bahía, casi solo insinuada,  en el Cantábrico asturiano,  se une en eterno abrazo a la ciudad de Gijón. Una costa de un verde distinto matizado por tenue calima da al paisaje el aspecto de una acuarela inglesa. Un simpático y apetitoso refrigerio, ofrecido en el Puerto Deportivo de Gijón precedió a la partida de los 30 veleros de la regata Pornic-Gijón que comenzaban  a atacar las 266 millas náuticas que separan Gijón de Pornic en la  “douce France”, después de gozar de los servicios de esa  excelente instalación deportiva con más de setecientos amarres e integrada en el ámbito deportivo y cultural  del Principado de Asturias. Por cuarto año los regatistas franceses, iniciaron el pasado día 12, el regreso a Pornic en competición, después de una jornada de descanso, confraternización y visitas turísticas organizadas por Divertia cuyo director gerente,  D.  Jorge González-Palacios presidió la entrega de los premios ofrecidos por el Puerto Deportivo de Gijón a los regatistas franceses durante una simpática velada celebrada en el Real Club Astur de Regatas.

A las 13 h 7 mn del día 14 una web perfectamente diseñada para informar de la regata nos indica que el barco “Cuisines IXINA” patroneado por Diminique Flayac está ya muy cercano a dejar por su estribor las boyas “Le Bavard” y  “Réamur” y posiblemente entrará el primero de su clase (dos tripulantes) en Pornic, seguido muy de cerca por “Jokari” patroneado en solitario por Philippe Gaudru.

Los detalles técnicos de la regata y su desarrollo pueden consultarse en https://www.dolink.fr/carte/pornic-gijon-2018  a disposición de los aficionados a la vela de competición.

Muchos años hace, 1968,  que pasé por Gijón, con motivo de una visita profesional a Avilés que tuvo como feliz consecuencia un diploma, que conservo con cariño, con el nombramiento de “Popular de Avilés”. Demasiado rápido fue mi paso por Gijón para poder experimentar lo visto y sentido estos días de jornadas de mar y vela. Una ciudad con historia digna de profundizar, limpia, en un entorno marítimo bellísimo y que puede competir perfectamente con San Sebastián o Santander en la atracción del visitante atento o del turista de playa.

Cuando el tren me conducía de vuelta a las torturas madrileñas diseñadas por su “post ayuntamiento”  y difundidas como maravillas progresistas mediante las redes de la “post verdad”, mientras pasaba por los potentes paisajes asturianos tan cercanos al mar, me vino a la memoria la canción de Umberto Tozzi  ……

“Gente di mare 
Che se ne va 
Dove gli pare 
Dove non sa
Gente che muore 
Di nostalgia 
Ma quando torna dopo un giorno muore 
Per la voglia di andare via”……..