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01:25h. Lunes, 23 de Julio de 2018

ARAGON, PARAISO PARA EL TURISMO

Aragón, es una comunidad autónoma situada en el tramo central del Valle del Ebro y que, durante toda su historia, su población, se ha caracterizado como encrucijada y puente entre la costa mediterránea y el centro peninsular.

Por sus ricas tierras de montañas y valles, han pasado numerosas civilizaciones, las cuales dejaron su huella en los miles de monumentos, sobre todo en piedra, en sus ciudades y pueblos.

Las importantes civilizaciones desde la romana, posteriormente la visigoda y la musulmana. Durante el Imperio Carolingio, se conformó el futuro reino de Aragón, germen del Aragón actual.

El estilo artístico más abundante es él mudéjar (mezcla del musulmán y del cristiano en los siglos XII al XVI). Este estilo es visible en los castillos, monasterios, murallas, palacios y edificios entre los que destaca la impresionante Basílica del Pilar, que forma parte del Camino de Santiago.

Aragón es también naturaleza, sus parques nacionales como el de Ordesa, Monte Perdido, y los Pirineos, con unos bosques exuberantes.

Pueblos con encanto, estaciones de esquí, sin olvidar a sus gentes, hospitalarias y valientes, como lo demostraron en los hechos épicos que se desarrollaron en su historia.

Aragón ha sido patria de hombres destacados en el mundo como el pintor Goya, el director de cine Luís Buñuel, el escritor Ramón J. Sender, el deportista Perico Fernández y muchos más.

Aragón es también buen sabor, su rica y variada gastronomía es un disfrute para vecinos y visitantes. Los platos como el “ternasco” y “la paletilla” ambos de cordero y el afamado jamón serrano de Teruel.

LUGARES QUE NO DEBE PERDERSE EN ARAGON:

Albarracín: Pintoresca población construida en la época árabe en las abruptas faldas de las montañas de la sierra del mismo nombre y rodeada por el río Guadalaviar. Sus casas construidas en una singular piedra de color rojizo dan la sensación de “casas colgadas” con vistas al río y una variedad de colores a la caída del sol. Hoy Albarracín es un tranquilo y acogedor lugar con sus murallas medievales bien conservadas, varias torres y su imponente Catedral del siglo XVI, junto al Castillo. También el edificio del Ayuntamiento tiene un gran valor monumental.

Teruel: Conocida mundialmente como “la ciudad del Amor”, por desarrollarse aquí la famosa historia de los amantes de Teruel. Sus mausoleos con las figuras de ambos sobre sus tumbas descansan en la Torre de la Iglesia de San Pedro. Es el monumento más visitado de la ciudad. Los protagonistas, Diego de Marcilla e Isabel Segura, enamorados desde niños, a los que separa su estatus social. Él se marcha en busca de fortuna e Isabel contrae matrimonio con otro al darle por muerto. Cuando Diego regresa, no puede soportar la noticia y muere. En el entierro, Isabel comprende que no puede vivir sin él y al besarle muere en sus brazos.

Los monumentos mudéjares de Teruel son Patrimonio de la Humanidad: La Catedral de Santa María de Mediavilla, su interior es espectacular, sobre todo el techo multicolor de la nave principal.

La plaza del Torito, con la famosa fuente en el centro y desde donde parte los “peñitas” en las fiestas de la vaquilla del Santo Ángel. Las Torres de San Martín y San Salvador y la Iglesia de San Pedro en donde se encuentran los mausoleos de los amantes.

En las afueras de Teruel se encuentra el territorio Dinópolis, un parque temático sobre la historia de los dinosaurios.

JACA: Es una fascinante ciudad, cuyo centro es un auténtico museo vivo de más de dos mil años de historia. Sus calles y callejuelas estrechas tienen algo muy especial que las hace únicas. Su casco histórico es Bien de Interés Cultural. Jaca fue una ciudad amurallada en el Camino de Santiago, que se fortificó en 1592 por encargo del rey Felipe II.

Las huellas en sus monumentos son muy numerosas: La Catedral de San Pedro, el Monasterio de San Juan de la Peña, enclavado en plena montaña en una especie de semicueva. Es un lugar espectacular por la belleza de su arquitectura, de la época medieval, de los siglos XI al XIII. Conserva admirables muestras de pinturas, arquitectura y sobre todo esculturas.

Las otras muchas iglesias de la ciudad son de románico monumentales, así como el puente de San Miguel. La torre del Reloj, del año 1445, es uno de los magníficos edificios del casco histórico. Callejear por sus calles es disfrutar también de su amplia y variada gastronomía junto a la elaboración de sus dulces en las numerosas pastelerías donde probar los “lazos”, que es un bocado dulce de hojaldre con crema. También las “trenzas de Huesca”, los típicos “dobladillos” rellenas de miel y canela y la” empanada” de calabaza o manzana.

En sus alrededores están las estupendas estaciones de esquí de Astún y Candanchú.

Zaragoza: La capital de la Comunidad y populosa población de casi un millón de habitantes, la quinta capital española por población. Sus incontables monumentos son el legado de las civilizaciones que pasaron por ella, desde romanos, musulmanes, judíos y cristianos. El monumento más emblemático de la ciudad es la impresionante Basílica del Pilar, símbolo universal de Zaragoza. En ella se venera “el Pilar”, que es una columna de jaspe, que según la tradición fue puesto por la Virgen María que se apareció al apóstol Santiago.

Su construcción data de 1670, auspiciado con Juan José de Austria, virrey de Aragón.

En 1936 en plena guerra civil cayeron cuatro bombas junto a la Basílica, pero ninguna de ellas, milagrosamente, estallaron, aunque provocó pequeños daños. Otros monumentos son La Lonja, la Catedral de San Salvador también llamada la” Seo”, obra cumbre del mudéjar zaragozano. Las murallas, el Foro, el puerto fluvial y las termas públicas. También el parque Metropolitano del Agua, herencia de la Expo de 2008.

Gastronomía de Aragón: La gastronomía de esta zona tiene influencias del norte y del mediterráneo, junto a los productos de sus abundantes huertas de la cuenca del Ebro. Las abundantes verduras y frutas forman parte de sus platos típicos. Carnes y pescados, carne de caza, conejo, liebre y perdiz. El cordero es el plato típico por excelencia, preparado en ternasco o en paletilla. Pescados como bacalao ajoarriero y truchas a la aragonesa. Abundan también las setas y hongos, los exquisitos quesos, ya fueron citados por Cervantes en “El Quijote”.

Los postres y dulces, las “trenzas”, los “adoquines” del Pilar.

También los vinos son abundantes en la región, destacamos la Bodega San Valero, localizada en la histórica denominación de origen Cariñera. En esta moderna bodega de escasos años de inauguración, están innovando en sus productos, ya que además de la elaboración de los vinos tradicionales, han comenzado a embotellar el cava “blanco de noir”, del que esperan que tenga una gran aceptación.

Direcciones de interés:

Página oficial del Turismo de Aragón:

www.turismodearagon.com